Yérgase altiva en su especie
que los vulgares admiramos;
donde la vista descubre delicia,
se erige libre y posible... ave Fenicia.
Yo la ví cuando cubrió mis ojos
en la claridad de sus manos;
unos dicen que llegó hermosa,
simplemente lució gran-Diosa.
Cuando la distancia es el vehículo,
y el contacto la emoción,
la ilusión resulta el fuego
que despierta el corazón.
Y disculpe si no soy digno,
más en su compás escucho el himno
que canta en honor a su belleza,
al contemplar humilde su grandeza.
Fénix: lo que es exquisito y único en su especie.
lunes, 7 de abril de 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario