Limitado en las paredes,
buscando un mínimo rendijo,
atrapado en muros, redes,
retumba lo que en un momento dijo.
Aguardando con sigilo,
la libertad hecha cobre,
de esperanza pende el hilo
y la ilusión en un sobre.
Por fin, pórtico abierto
y en verdad no es seguro,
contemplando lo sabe cierto
y jamás lo creyó tan duro.
Un pie tras otro son un paso
y crudo resguardo queda atrás,
sólo endeble vuelves raso
dices saber donde vas.
Mirada alta ves las aves
que vuelan en coraza de acero
al acecho de las naves
con parada en hora cero.
martes, 25 de agosto de 2009
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